Senegal, un destino especial
Senegal, situado al oeste del continente africano, constituye un atractivo especial para los turistas, como consecuencia de la fusión entre los paisajes naturales y su particular historia y cultura. Los contrastes entre la modernidad de Dakar y los poblados tradicionales del desértico interior son un motivo de asombro para los visitantes.
El hospitalario pueblo senegalés ofrece a los turistas de todo el mundo sus paseos de compras, repletos de piezas de arte negro, orfebrería y cerámica, en el marco de alimentos regionales e instrumentos musicales locales.
Entre los mercados más reconocidos se encuentran Kermel y Sandogal. Dakar también se caracteriza por una llamativa vida nocturna, con una amplia variedad de cines, bares, restaurantes y su casino.
Los amantes de la naturaleza descubrirán que casi el 10% de la superficie del país está formada por parques nacionales, mientras que la costa atlántica ofrece tanto momentos de apacible descanso como la posibilidad de la práctica de deportes náuticos.
Por otra parte, los poblados tradicionales del interior permiten al viajero experimentar la llamativa unidad de la cultura del África ancestral con la naturaleza.
Así, Senegal se convierte en un destino óptimo para el turista que desea conjugar aventura, ocio, historia, tradición y belleza.









