Más allá de la Londres del Big Ben

Las más famosas postales de la ciudad de Londres suelen mostrar la Torre de Londres, el Palacio de Bukingham, el Big Ben, el Río Támesis y los múltiples museos.
Sin embargo existe una ciudad londinense que no suele salir en fotografías y postales comerciales y que muestran no solamente vistas increíbles sino la historia viva de Londres. Lugares en los que la ficción se entremezcla con la realidad y logran inspirar historias grandes.
Vamos a ver algunos de los sitios sangrientos de la ciudad londinense que han marcado la historia de la ciudad.

Ustedes habrán visto la película Sweeney Tood, el diabólico barbero de Fleet Street que fue interpretado por Johnny Deep y dirigida por Tim Burton o si no la han visto al menos habrán escuchado la historia. Pues bien, ustedes pueden rememorar esa sangrienta historia de terror si se pasan por el número 186 de Fleet Street que hoy en día es el edificio Dundee Courier.
Allí verán que el edificio tiene debajo una tienda de fotocopias y es seguro que no puedan entrar pero al menos podrán tomar fotografías para mostrar y retractar la historia famosa de horror londinense.
Hay otras calles de Londres que tienen olor a muerte como East End, lugar donde en el transcurso del otoño de 1888 Jack “El Destripador”, sembraba el horror y la muerte asesinando a cinco prostitutas sin dejar rastro.
El crimen tiene su museo en Londres como es el caso del “Museo del Crimen”. Allí se exponen registros de miles de crímenes famosos por parte de la famosa Scotland Yard.
Es posible presenciar en este museo las cuerdas en las que fueron colgados o ahorcados varios criminales con el nombre de cada uno y la fecha de ejecución.
Londres es una ciudad en la que se esconden en cada calle y esquina varias historias de misterio y horror. Si paseas o viajas a esta ciudad podrás rememorar historias si cuando paseas por sus calles te sumerges y escuchas los susurros del pasado y en cada historia que hay para contar.







