La arqueología en Honduras

Para hallar sitios y monumentos que revelen la historia, son muchas las propuestas que pueden encontrarse, en el caso del continente americano las civilizaciones precolombinas han dejado numerosos rastros que documentan de diferentes formas su modo de vida y permiten comprender la evolución de la población de esa y otras regiones. Honduras es uno de los países que cuenta con una interesante reunión de lugares a los cuales acudir para observar la rica historia de esta parte del planeta.
Generalmente existen mezclas de culturas, pero puede decirse que en el caso de Honduras la civilización maya se encuentra presente con mayor frecuencia; estos tesoros arqueológicos hacen que miles de turistas al año visiten estas tierras. También debe mencionarse que se han encontrado algunos indicios que señalan la existencia de culturas cronológicamente anteriores, pero con un grado de complejidad y evolución que son de destacar.

El lugar más emblemático para visitar en Copán Ruinas, la antigua ciudad-estado de la civilización maya, y que se sitúa en el denominado Valle de Copán; por las manifestaciones artísticas encontradas allí es considerada como el centro cultural maya; en la década del ’80 se proclamó Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En este lugar es posible diferenciar dos partes, como Las Sepulturas y La Acrópolis, la primera es probablemente uno de los primeros pueblos como tal de Honduras (en el año 1600 AC).

Otro sitio muy importante son las Cuevas de Talgua, que se hallan en la Sierra de Agalta, con señales que indican la presencia humana desde el año 1000 AC, un lugar muy interesante para quienes gusten de la arqueología; en este sitio tiene lugar el Parque Ecológico y Arqueológico, situado en la zona este, y es una zona considerada como el primer lugar de arqueología del país. Algunos años atrás los investigadores hallaron piezas rituales y esqueletos de unos 200 individuos, que poseen una antigüedad de unos 2500 años.

El lugar conocido como El Puente demuestra a los visitantes la extensión de Copán, y exhibe diferentes elemento de uso cotidiano de la población maya. Otro parque muy atractivo es Los Naranjos, en las adyacencias del Lago Yojoa, cuyos restos parecen indicar que estuvo habitado por una población precedente a los mayas; cerca de allí se puede admirar la plaza Pulhapansak dedicada a realizar ceremonias diversas. También es recomendable asistir al Parque Currusté.







