Guía de viaje en Estambul
Bizancio, Constantinopla y finalmente Estambul, la ciudad más poblada de Turquía, se sitúa entre el continente asiático y el europeo dividida por el Bósforo.
Estambul es una de las ciudades a las que se denomina ciudad museo: el paso de la historia, culturas e imperios han dejado huella en cada rincón de esta gran ciudad. Una ciudad con una población de más de 14 millones de habitantes convirtiéndola una ciudad caótica dentro de un orden.

Es imposible descubrir esta ciudad en un solo viaje pero sí que podemos visitar los lugares más emblemáticos en una semana y dejarnos envolver por la magia que desprende esta ciudad de contrastes y belleza genuina. Topográficamente la ciudad tiene tres grandes zonas: dos en la parte europea del Bósforo divididas por el Cuerno de Oro y la tercera parte que se sitúa en la zona asiática.

Si es la primera vez que visitas Estambul es conveniente centrarte en las zonas de Sultanhmet y la zona del Kapali Carsi o Gran Bazar. Estas zonas constituyen el centro histórico de la ciudad y donde está la antigua capital amurallada de los bizantinos y los otomanos.
En la zona de Sultanhmet es donde probablemente pases más tiempo. Puedes alojarte en uno de los muchos hoteles, te recomiendo el Eresin Crown Hotel, un hotel boutique de estilo Otomano que es único por tener licencia de museo.
En esta zona puedes callejear hasta Haghia Sofia (Santa Sofía) símbolo de la magnífica arquitectura bizantina, destacando la inmensa cúpula de 56 metros suspendida. Como curiosidad: esta mezquita fue una iglesia y cuando los musulmanes la tomaron en vez de destruir las pinturas religiosa, que era lo habitual, las taparon de manera que fueron preservada. Son las mismas imágenes que puedes ver en la mezquita convertida hoy en museo.
Cruzando un parque de jardines y fuentes llegarás a la Mezquita de Sultanahment, más conocida como la Mezquita Azul: la última mezquita de la época imperial. Provocó hostilidad en su época por tener 6 minaretes ya que dicho número estaba reservado a la mezquita del profeta en la Meca, pero lo hicieron para dotarla de una belleza elegante en sus curvas. En el interior, en su mayoría está cubierto de una mezcla de azulejos en tonos azules y es por ello que se la conoce como Mezquita Azul.
A un paso de entre las dos mezquitas puedes visitar la Yerebatan Sarayi (Cisterna Basílica) que constituía la reserva de agua del Gran Palacio Bizantino. Su origen no está claramente confirmado pero se cree que data del 532 a.c.
Curiosidad: Por unos años hubo un restaurante que se cerró porque aceleraba el deterioro. Era un restaurante con música en vivo ya que la cisterna tiene una acústica increíble. Aún hoy se hacen actuaciones musicales para eventos muy especiales.
Aún en la zona de Sultanhament a unos cinco minutos andando desde la parte trasera de Santa Sofía llegarás al Palacio Topkapi, opulencia del Imperio Otomano. Dicen que rivaliza por situación exquisita y por su derrochante decoración con la Alhambra de Granada.
Es recomendable reservarnos unas 3 horas aunque podrías pasarte un día entero para disfrutarlo (sin contar con las colas de entrada) para la visita del palacio. Es aconsejable reservar la entrada con antelación. El palacio está dividido en muchas zonas para visitar desde las cocinas hasta la zona del Tesoro Imperial.
Joyas, piedras preciosas, vestimentas, ornamentos, carruajes, manuscritos, etc. hacen del Palacio una paraíso que te trasportarán a la época más imperial y rica. Si vas con poco tiempo no te puedes perder estas tres zonas:
- el Harem (hay que pagar una entrada aparte) que en su época más brillante llegó a tener 300 concubinas.
Curiosidad: a Murat III (1574-95) se le reconoció la paternidad de 103 niños.
- El Tesoro Imperial (Hazine)
- y la del Museo Arqueológico.
Hay aún muchos más sitios que visitar en esta Sultanahment pero antes de saltar a otra zona una mención especial al Hipódromo (At Meydani), al noroeste siguiendo una hilera de teterias y tiendas de suvenir. El Hipódromo era formalmente el foco de la Constantinopla Bizantina.
Puedes planear un día de compras comenzando en el Gran Bazar, el centro comercial más antiguo del mundo. El mayor bazar cubierto con más de 4000 tiendas ubicadas en un sinfín de calles y avenidas. Es conveniente comparar precios antes de comprar.
Anticuarios, telas, joyas, alimentos, accesorios y millones de artículos que invaden de color todas las calles. La distribución del bazar esta reglada por gremios y es el sitio idóneo para las compras. No obstante conviene decir que las calles que te llevan al bazar están minadas de tiendas donde puedes comprar a un mejor precio.
Uno de mis bazares favoritos es el Bazar Egipcio o Bazar de las Especias, situado en el barrio judío de Eminönü. Una de las cosas que más me impresionó fue la explosión de olores por la cantidad de especias con la cuenta el bazar, tanto es así que desde bien lejos podrás utilizar el olfato para encontrar el bazar. Las especies, tés y perfumes embriagan todo el bazar. El té de rosas, la menta fresca o la pimienta son compras muy recomendables.
Aún quedan muchos de los barrios más turísticos por visitar, pero me gustaría terminar este articulo mencionando uno de mis sitios favoritos en Estambul, quizás no es el más conocido pero para es mi rincón favorito, mí paraíso ya que es una zona muy tranquila y con unas vistas impresionantes.
Ortaköy, que tiene como centro de la actividad en la plaza de la mezquita de Mecidiye, a los pies del Bósforo, una mezquita que impacta debido a su estilo neobarroco y tras ella se ve el impresionante puente colgante de Boaziçi (del Bósforo) que está iluminado por miles de LEDs que decoran al Bósforo desde las alturas.
Es muy popular el mercado de los domingos. Pasear por las orilla disfrutando de las vistas con la parte asiática al otro lado de la orilla o tomándonos un café turco en una de las terrazas es todo un lujo. En esta zona es muy típica la patata asada rellena de los ingredientes que elijas en uno de los puestos de la plaza. ¡Buen provecho y buen viaje!
Category: Destinos, Excursiones, Viajes







